Diario de una despedida

La vistieron con sus mejores galas antes de partir. Cubrieron de color su rostro. Un color cálido, apacible, tranquilo. El color de la vida. Sigue leyendo

Sueños inmortales

Cuando era pequeño siempre jugaba con aquel soldadito de madera. Pasaba las horas imaginando mil batallas en las que nunca perdía. Todo el mundo que me rodeaba se convertía en una masa ligera que se retiraba a la vez que mi mente inocente establecía allí su campamento base. Era mi mejor amigo. Sigue leyendo

Adiós

Andrea López Zanón.- Todo estaba oscuro cuando escuchó la voz de aquella mujer, una voz femenina y atractiva que acariciaba sus tímpanos y la despertaba de ese sueño extraño en el que se había adentrado. No entendía muy bien qué ocurría. Su mente se encontraba en un estado de quietud y tranquilidad que todavía la llevaba a sentir con más intensidad la presencia de aquella voz casi palpable. Volvió a escucharla por segunda vez, aunque continuaba sin entender las palabras que pronunciaba. Para Eva, en ese momento, solo existía aquel hilo casi musical que la absorbía y conseguía trasladarla a un mundo en el que nada importaba, en el que solo estaban ella y aquella mujer misteriosa que todavía no se había dejado ver. Sigue leyendo

Solo por ellos

Andrea López Zanón.- La ciudad dormía plácidamente mientras el ligero aire nocturno de agosto agitaba las hojas de los árboles. Lejos quedaban los coches, la gente, el tráfico, el murmullo del estrés y la mirada perdida del mundo. A pesar de todo, Eva continuaba sentada bajo la ventana. Los días habían pasado lentos después de aquel trágico verano, después de las lágrimas, las heridas, la torpeza de los sentimientos y la vulnerabilidad de su cuerpo. Sigue leyendo