La verdad de un oficio

Hace ya algunos años que no descanso. Pero bueno, una se acostumbra y, al fin y al cabo, tampoco es que sea lo peor de este trabajo. Suelo divagar de aquí para allá: conozco países, culturas diferentes, personas nuevas… pero intento no encariñarme demasiado. Al fin y al cabo siempre termino haciéndome daño, y cuando aprendí el secreto de este oficio me di cuenta de que eso es algo que no puedo permitirme. Sigue leyendo