Lo que callan los diarios

Andrea López Zanón.- Ayer compré el diario La Razón. Sí, ya sé lo que estáis pensando, pero tranquilos, lo hice por fuerzas mayores: un trabajo para la universidad.

Tragué saliva y me crují los nudillos antes de adentrarme en ese maravilloso mundo. Juro que intenté ser neutral y quitarme los tópicos de encima, pero la realidad terminó por engullirme. Sigue leyendo