Testimonios de la crisis

Andrea López Zanón.- Ayer estuve en una tienda de ‘Compro Oro’. Tengo que reconocer que iba cargada de prejuicios, pensando que allí solo van personas maleantes con piezas robadas, que es una especie de negocio de tercera y que los empleados se encargan de ofrecer menos de lo que realmente valen los objetos. No sé por qué yo tenía esa visión de aquella realidad. Pero cambió tras mi experiencia. Sigue leyendo