Una dictadura encubierta

segunda_republicaFervor en el ambiente. Inquietud. Incluso impaciencia. “Has llegit el diari hui?”. La respuesta siempre era la misma. Un pletórico y energético “sí”, que emanaba del interior de todos y cada uno de los valencianos. Nadie podía sucumbir a los encantos de un periódico. Aquel lugar material donde el conocimiento y la verdad, algo tan impalpable como necesario, se escondía entre noticias y reportajes. Era la época de la II República. Un periodo en el tiempo que vio nacer a un centenar de diarios entre un público con ganas de saber. Un público del que poco, o nada, queda hoy en día. Sigue leyendo

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Hippies hoy; pijos mañana

“No me mires déjalo ya, que hoy no me he peinado a la moda”. Con esta idea tan superficial lanzaba el grupo Mecano uno de sus mayores éxitos: “Maquillaje”. Llama la atención que después de más de veinte años las cosas no hayan cambiado demasiado. Sigue leyendo

Vendidos

Pero qué manía tan insana de inmortalizar cada momento. ¿Que estás en mitad de una cena con tus amigos y, justo cuando le acabas de pegar el mordisco de tu vida a tu bocadillo de lomo con patatas, al gracioso de turno se le ocurre hacer una foto? Pues ale, mastica como si no hubiera mañana, engulle como si fueras una vaca, elimina de tu dentadura ese trozo de carne del tamaño de una isla volcánica y sonríe. Sí sí. Sonríe. Que si no luego es peor. Que la cara de pitbull rabioso nunca queda bien en las redes sociales. Porque esa es otra. Después, hasta la prima de la mejor amiga de la madre de tu compañera de clase se entera de a qué hora has salido a cenar, de con quién has estado y, sobre todo, de qué contenía ese pobre bocadillo que sujetabas con las manos llenas de aceite. Joder, es que una ya no puede cenar tranquilamente. Sigue leyendo

Cuánto daño ha hecho Xplora

Sí… lo admito: me gusta mucho fantasear. Ya sabes, soy una de estas personas que mira al cielo cuando va sentada en el coche esperando a ver algo inusual en él. Pero que lo espera con ganas, con ilusión, nada de tonterías. Incluso me pongo nerviosa pensando en qué haría si en ese momento surcara los cielos un extraterrestre perdido en la vía láctea. Sí. Un extraterrestre. Que digo yo… lo primero que se me pasaría por la cabeza es en qué narices estaba pensando ese para terminar metido aquí, con la que está cayendo. Pero bueno. Sigue leyendo

El peso del pasado

Ninguna historia es lo suficientemente buena como para hacernos olvidar las heridas del pasado. En realidad no responde a ningún patrón complejo, ni es resultado de una extraña fuerza ancestral que tira de nosotros hacia un determinado camino. Es más bien una tendencia humana, un hábito, y si se me permite, una mala costumbre. Sigue leyendo