Una española y un argentino cambiando puntos de vista

Por cosas como estas, el pesimismo que siento hacia la raza humana disminuye. Hace un par de días vi un mensaje en la página de Facebook de Ni un segundo de silencio. Me sorprendí. No es lo habitual. De hecho no me había pasado antes. Era un chico muy simpático llamado Demián. “Soy argentino”, me dijo entre palabras propias de su tierra que yo, inconscientemente, leía con acento sudamericano. Me contó que su padre vivía en Barcelona, y lo que me preguntó a continuación me dejó un poco estupefacta: “¿Cómo está todo por allá? ¿Están en medio de la reorganización del país, no?”. Sigue leyendo