¿A dónde?

Andrea López Zanón.- Olía a café. El dulce aroma a buenos días penetraba por todos mis sentidos y me invitaba a levantarme de la cama. Entraba una luz enigmática por las ventanas y las cortinas parecían apartarse para dejar que acariciara cada recoveco de la habitación. Parecía ser una mañana perfecta. Sigue leyendo