Conversaciones con Dios

El dolor convertido en mármol. El mármol transformado en icono de culturas. El tiempo empezó a contar después de ti. La vida empezó a sumar después de ti. Porque el conocimiento que antes pensadores, filósofos, científicos y sociedades habían desarrollado, careció de sentido cuando con el tuyo cegaste al mundo.

No puedo imaginar cómo debes de sentirte allí arriba. Bajo tu mirada y en tu nombre se han librado mil batallas en las que han muerto millones de personas, en las que la humanidad ha perdido toda la esperanza. La gente entra a verte y como si fueras una atracción de feria deposita unas monedas en los cestos, en las huchas, en las máquinas que encienden velas de electricidad. Pero tú no te mueves: permaneces inerte en un silencio insultante, y la gente te vuelve a mirar, una y otra vez, y de tanto hacerlo un deseo infantil se apodera de sus mentes. Es como una alienación transitoria. Y entonces te ven sangrar. Entonces creen que les tocas. Entonces te entregan todo su corazón.

Tú y yo sabemos que eso solo son trucos de mago hechicero. No niego tu existencia. Pero vengo aquí, a tu casa, a decirte que no te creo. Que no creo en tu bondad. No creo en tu papel de salvador del mundo. Me he nutrido de las suficientes historias, de la suficiente cultura para saber que no le hacías falta a este mundo.

Ahora quiébrame con un rayo, parte mi cuerpo en dos y dale la esperanza a mi familia de que me encontrarán en el cielo con toda esa gente que ya nos dejó. Aliméntate de su dolor y aprópiate de su voluntad, de sus logros, que son solo suyos, y no de ti. Hazlo y demuéstrame que estás ahí. No lo harás, ¿verdad?

Mucha gente lee una y otra vez la biblia, tus palabras hechas tinta, para encontrar una justificación a tu letargo de más de dos milenios. Rebusca en cientos de leyendas, testimonios, retales de un pasado de ficción, tratando de entenderte, de sentirte, de escucharte. Pero lo único que encuentran es su propia fe, y de nuevo tu recuerdo se apodera de sus logros.

No quiero que seas la anestesia para mis instintos y anhelos, que siendo totalmente naturales quedarían castrados abocados a la locura y el tormento.

Jesús, dios o quien quiera que escuche. Solo has sido un gobierno de transición para paliar el miedo de una sociedad que tú mismo ahogaste en la penumbra. Pero el conocimiento te supera, el arte te supera, las almas y sus aspiraciones te superan.

Cuando la luz vuelva a nuestra sociedad, tú tendrás que irte, porque ya no necesitaremos intermediarios para enfrentar la vida.

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Un comentario en “Conversaciones con Dios

  1. Mmmmmmmm…..
    Hay mucho para hablar por aquí. Es denso y pesado el lastre de varios dogmas que no se han pulido con los que cargás.
    Me enganchaste con el título, porque creí que ibas a hacer de voz de las dos campanas, pero sólo hablaste de tus concepciones.
    Coincido en los males que ha hecho la doctrina, la Iglesia, que ha ocultado ( junto con los poderes de las élites de todas las sociedades ) un conocimiento asequible para el hombre ( y la mujer ) que en su momento enseñó Jesús, y tantos otros, tanto antes como después, que además lo han tapado.
    Hay que desentrañar. Y no es fácil.
    Apoyo tu rechazo, es mi pequeño aporte hoy.
    Saludos!

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