Quítate la ropa

Respiró hondo antes de encender el ordenador. Sentía como un océano de nervios la invadía por dentro. Desde el estómago hasta la boca. Desde la boca hasta el cerebro. Desde el cerebro hasta la parte más íntima de su cuerpo. Le tembló el pulso cuando introdujo el usuario y la contraseña. Otra vez lo mismo de siempre. Miró con esperanza aquel icono que le indicaba si la conexión se estaba realizando. Una voz estridente y aguda danzaba por su cabeza. “Por favor… que de error”. Sigue leyendo

Anuncios

Albert Einstein: un religioso cósmico

attheoffice

Einstein era mal estudiante y los profesores lo tachaban de holgazán :: NASA

Andrea López Zanón | Cuando aquella manecilla, semejante a la de un reloj, buscaba como por arte de magia el Norte, el pequeño Albert Einstein se quedaba maravillado. Por aquel entonces tenía cinco años, y nunca se había sentido tan hipnotizado como cuando, en las frías noches de la ciudad alemana de Múnich, cogía de su mesilla la brújula que le había regalado su padre y se ponía a dar vueltas sobre sí mismo. Daba igual lo que hiciera. Daba igual cuánto se moviera. Aquella manecilla siempre apuntaba al Norte. Esta debió ser la experiencia más mística, casi religiosa, que vivió Albert Einstein a lo largo de su vida. Sigue leyendo