Conciencia muerta

Con las manos empapadas se acarició la frente. El agua estaba fría. Casi gélida. Y eso le encantaba. La bocanada de vida que le entraba por los poros de la piel la ayudaba a borrar de su cabeza todo lo que había vivido durante la noche anterior. Sigue leyendo

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Sobrevivir o adaptarse

Ya lo dijo Charles Darwing, el naturalista inglés, en 1859: “El ser humano se adapta a los cambios”. Y quiénes somos nosotros para negar esta gran verdad, una verdad que ajetreó en todos los aspectos a la soceidad católica y hierática del siglo XIX. Pero seguro que cuando Darwing postuló esta teoría no era en la vida política del siglo XX en lo que estaba pensando. De hecho, podemos estar totalmente seguros de ello. Sigue leyendo

La culpa es de las tallas

“¿Cuántas prendas llevas?” Y ahí ya se fastidia el invento. Mientras pones cara de “atiquénaricesteimportaguarra” te toca sacar la mejor de tus sonrisas, meter tripa y volcar el carro de la compra sobre la mesa de la dependienta. “Llevo veinte, veinte pantalones”. Entonces la luz oscura se cierne sobre el rostro artificial de esa barbie. La misma a la que le hacen la ola cuando entra a una tienda de cosméticos. No por guapa. Sino porque lleva sobre sus mejillas el maquillaje que una persona mortal se pondría hasta alcanzar segundo tercio de su vida. “¿Algún problema?”. Y en su cara anaranjada ves la viva imagen del cabreo. “No… para nada. Solo que el máximo de prendas que puedes entrar al probador son 9”. A lo que tú, intentando disimular la gota de sudor que te ha provocado el hecho de recorrerte toda la tienda en busca de ese valioso tesoro, le gritas para tus adentros: “Venga coño, ¿crees que voy a abrir un portal mágico tras el espejo del probador con mi barita de Hogwarts y voy a volatilizar estos pantalones?”. Pero en ese momento la educación llama a tu puerta, y no te queda más remedio que dejarle entrar: “Vale. Pues haré tres viajes”. Sigue leyendo