Asentir, aceptar y callar

De noche se escondía debajo de las sábanas intentando pasar desapercibido. Estaba acostumbrado a escuchar de fondo aquellos gritos endiablados que conseguían hacerle temblar.

Lo único que se le pasaba por la cabeza en aquella situación era: “¿Por qué?”. Demasiado complejo para la mente de un niño. Con el paso de los años se acostumbró a la mentira. Pasara lo que pasara la norma siempre era la misma: asentir, aceptar y callar. Creció pensando que en la mente humana no hay sitio para la duda, para el sentimiento, para la vida. Creció vacío, con la frialdad de una máquina y la mirada de un tirano, con la armadura de un gigante y la fuerza de un ciclón. Un ciclón que algún día enseñaría a golpes a su familia los valores que su padre le enseñó a él.

Anuncios

5 comentarios en “Asentir, aceptar y callar

  1. soycivera@terra.com dijo:

    Me ha encantado. Gracias por lo que escribes, pues ahora con cataratas, solo puedo leer en la pantalla del ordenador, que es mi televisor.El Ma 1/04/14 19:28, Historias extrapambsióbicas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s