Una vida; dos filosofias


Andrea López Zanón.–  – Mira, da igual cómo lo hagamos, de verdad. Siempre son facturas, recibos del banco, alguna carta de tu madre… Siempre malas noticias.

– Cariño, deja de amargarte, que tanta negatividad nos va a salir el niño tonto. Si mi madre casi nunca escribe…
– ¿Qué casi nunca escribe? – dijo Alba cogiendo una de las cuatro cartas que tenía entre las manos – Ale, señorita, ahí tienes noticias frescas desde el sarcófago. Sigue leyendo

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